En su mirada encuentro más que mil palabras.
Y encuentro ilógica en la lógica.
Cuento los pétalos & una vez más él espera por mi.
No hay espacio ni tiempo.
La tierra besa suavemente a la brisa & atraviesa el portal que una vez cerrado estaba.
No existen cadenas para la lluvia que fluye sin parar.
Y las luciérnagas imponentes van.
La cigarra grita & llora anunciando la tormenta, pero mis oídos no dan hacia ella un paso más. Una sombra en mi mente me detiene a pensar.
Y la silueta de aquella rama me cubre por completo.
No hay más que explicar.
Bajo las hojas comienzo a nadar & mi mente divaga en el atardecer una vez más.
Mis manos pueden admirar, mis pies vuelan alto para no volver atrás.
Y el libro de ayer nos sonríe sin cesar.
Bajo mis dedos guardo las letras que esa vez comencé a deletrear.
Ahora sé, puedo hablar.
Pero mi boca no emite una palabra más.
Como desierto, mi garganta es árida & mis ojos ven el manantial. Mi sed abunda como granos de arena en el mar.
Flameante, mi corazón comienza a palpitar.
El viento susurra al Sol una cálida canción.
Y ahora dos piezas se unen para generar armonía & sensación.
(via cyniques)








